...entrè tan contento, dispuesto a besarla
encimita de la cara aunque todos me vean...
su cama toda hecha, respetuosamente blanca.
...que pena mas grande, que hiel mas amarga,
quien me hubiese dicho que no iba a estar...
...Mientras recitaba , lentas lágrimas resbalaban por sus mejillas. El gentío que escuchaba en silencio, repentinamente fue interrumpido por el sollozo de una acicalada dama. La amplia sala estaba recargada de humo, de dulzones perfumes, de sudores de baile, que enardecían el ambiente y arruinaban los perfectos maquillajes . Los hombres hacían muecas para atajar el llanto. Entre tanto, mi padre, al centro del gran salòn, trajeado con un riguroso terno azul, camisa alba y la corbata precisa, arrastraba con ternura cada palabra.
...Estaba profundo, estaba aseñorado, estaba espléndido, estaba amoroso.
En su talle menudo, advertí un soplo nostálgico que también se percibía en su timbre fragmentado. En medio de la fumarada, brillaba su perfil moreno que gesticulaba con la suavidad de una danza, caminaba entre los invitados de manera inadvertida, casi sigilosa.
...Los niñ@s, aparecimos una a uno en pijamas en el rellano de la escalera, que daba a la planta alta donde teníamos nuestro dormitorio colectivo. Poco a poco se iba produciendo el acallamiento del bullicio de la fiesta y sòlo quedaba la voz de papà. Agazapados y en silencio nos sentamos en los peldaños a escuchar. Miré de reojo a Davico, quería traspasarle mi abrumadora conmoción; necesitaba que me abrazara y salté dos escalones para pegarme a su lado, le picotiè con el indice el muslo...pero èl mantuvo una expresiòn seria y flemática, algo despistada, al segundo se se fue a acostar. Volteé al percibir la risita nerviosa de mi hermana que en un rincón retorcía sus manos sudorosas contra el pijama, a su lado concentrado, adelantando y mascullando cada palabra del poema, estaba Ricardito.
...Los gritos de la parentela que aplaudía eufórica me llenaron nuevamente de emoción ...quería abrazarlo. - otra...! otra...! otra...! y èl, con la copa de vino tinto en alto, brindò ...y luego en silencio, mirando al suelo, despacio y sumiso...recitò :
"...entre tu casa y mi casa
hay un muro de silencio
de ortigas y de chumberas
de cal de arena y de viento...
de madreselvas oscuras
y de vidrios en acecho.
Un muro para que nunca lo pueda saltar el pueblo,
que anda rondando la llave
que guarda nuestro secreto.
Y yo bien se que me quieres,
y tu sabes que te quiero,
y lo sabemos los dos,
y nadie puede saberlo..."
Translate
viernes, 25 de mayo de 2012
martes, 17 de enero de 2012
Amor de Matias
Todo era amor...amor! no había nada más que amor.En todas partes se encontraba amor.No se podía hablar más que de amor.Amor pasado por agua, a la vainilla, amor al portador, amor a plazos. Amor analizable, analizado. Amor ultramarino. Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...lleno de prevenciones, de preventivos; lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula, chorreado de merengue, cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista. Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos; con sus faltas de puntualidad, de ortografía ; con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes, de los bomberos. Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas, que arranca los botones de los botines, que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto. Amor, incandescente-y amor incauto. Amor indeformable. Amor desnudo.Amor-amor que es, simplemente, amor. Amor y amor...¡y nada más que amor!
Oliverio Girondo Espantapájaros7
viernes, 26 de agosto de 2011
Explicaciones para mi madre
Agosto del 2011, Valparaíso.
Me fui hacia la izquierda extrema por que me aburrí de la pena negra, de ver injusticia y dominio de unos sobre otros en cada paso que doy. De la angustia de ver la rabia de los míos que a veces me desconocen por venir "de donde viene el enemigo". De salirme del carrete llorando, por que el festejo y los tambores burgueses no solucionan la pena de los esclavos (que también somos nosotros).
Yo me puse a tu izquierda no por los ideales políticos que me inculcaste, si no por la forma en que vi, desde chico, como miras a la gente.
En la sensibilidad que TU me traspasaste sin darte cuenta, simplemente sintiendo. En como hablas y siempre hablaste con la gente. Del recuerdo del día que fuiste a un funeral, cuando bien chica, de pura gente “pobre” y lo bien que lo pasaste, cuando no te querías volver a tu casa. Del recuerdo de Reumén, del campesino, del vino tinto, del troleh moco. De cómo siempre miraste. Y de cómo te vi llorar por la injusticia.
Lo siento mamita mía pero me quedo en la ultra izquierda por que, paradójicamente, con la capucha me siento real. Ahí, en la barricada con los míos, con el deseo de que muera, aunque sea uno, de esos perros, traidores de los suyos.
Quiero que sepas que lo único que busco es la libertad, vivir en un lugar y un sistema sin esclavos, donde yo pueda cuidar con plena felicidad de mi niño el clemente, mi compañera la nicol, y de ti. Y que ustedes tres cuiden también de mi.
En fin, estoy metido en una guerra por que de otra forma no concibo mi vida en este momento, pero tu eres mi madre, y a ti te debo todas las explicaciones que quieras, hasta que, en 40 años mas, yo te entierre con mis manos y con la alegría de haber sido humanos.
Con cariño, panchito.
Agosto del 2011, Valparaíso.
Me fui hacia la izquierda extrema por que me aburrí de la pena negra, de ver injusticia y dominio de unos sobre otros en cada paso que doy. De la angustia de ver la rabia de los míos que a veces me desconocen por venir "de donde viene el enemigo". De salirme del carrete llorando, por que el festejo y los tambores burgueses no solucionan la pena de los esclavos (que también somos nosotros).
Yo me puse a tu izquierda no por los ideales políticos que me inculcaste, si no por la forma en que vi, desde chico, como miras a la gente.
En la sensibilidad que TU me traspasaste sin darte cuenta, simplemente sintiendo. En como hablas y siempre hablaste con la gente. Del recuerdo del día que fuiste a un funeral, cuando bien chica, de pura gente “pobre” y lo bien que lo pasaste, cuando no te querías volver a tu casa. Del recuerdo de Reumén, del campesino, del vino tinto, del troleh moco. De cómo siempre miraste. Y de cómo te vi llorar por la injusticia.
Lo siento mamita mía pero me quedo en la ultra izquierda por que, paradójicamente, con la capucha me siento real. Ahí, en la barricada con los míos, con el deseo de que muera, aunque sea uno, de esos perros, traidores de los suyos.
Quiero que sepas que lo único que busco es la libertad, vivir en un lugar y un sistema sin esclavos, donde yo pueda cuidar con plena felicidad de mi niño el clemente, mi compañera la nicol, y de ti. Y que ustedes tres cuiden también de mi.
En fin, estoy metido en una guerra por que de otra forma no concibo mi vida en este momento, pero tu eres mi madre, y a ti te debo todas las explicaciones que quieras, hasta que, en 40 años mas, yo te entierre con mis manos y con la alegría de haber sido humanos.
Con cariño, panchito.
viernes, 25 de febrero de 2011
LA VÍSPERA
El suave aroma del Maitén , que fue mi guarida en la víspera ,penetra en mi nariz curva de pájaro. Arranco unas cuantas hojas apretandolas fuertemente en mi puño , y las engullí -" es el mejor purgante"- dijo alguna vez mi madre. Quedo listo para la caminata habitual por mi Valparaíso . Camino manso e indiferente , el meneo del viento bate mi roída chaqueta por la que se cuela el aire que acaricia mi piel. Un zorro culpeo se escabulle detrás del Maitén , me mira como despidiéndose; tropiezo con dos quiques que cuchichean , tramando quizas alguna travesura...
Me acerco al borde del rio y me desnudo, adivinando el frío en mi piel. Las aguas mansas me abrazan y nado lentamente; asomados entre los juncos , dos niveos huairavos me saludan con una graciosa reverencia. Todo en este lugar me reconforta.
Ya vestido , camino con sosiego de vuelta a la ciudad. Cruzo la calle atestada de autos , esquivo alguno mientras diviso , a lo lejos , al Chamullo que viene corriendo hacia mi ,alcanzándome un resto de vino. Sorbo calmo y continúo lentamente con mis pasos bordeando el rio .Un jilguero de pecho amarillo chillón , encaramado en el Peumo , picotea su fruto rojizo y perfumado.La humedad me estremece. Una abuela de rostro enjuto me da unas monedas.-con mucho respeto-le digo ,al tiempo que atravieso la avenida a comprar una tonta marraqueta que acaricio y engullo pausadamente , deleitándome con cada migaja.
Continúo deambulando , me detengo y me lavo la cara en el hilo de agua que fluye a pequeños borbotones de la pila de la Plaza Echaurren . El sol carga fuerte en el mate, nosotros , los que vivimos de las sobras sintiendo a cada paso los orines de los gatos y el olor de la miseria , cargamos también con la nostalgia cada vez que avanzamos, cada vez que damos un paso más y nos alejamos de nuestro lugar. Porque nos pisa los talones la modernidad que aguarda al acecho para hacernos desaparecer. Pero , yo , tozudo como pocos , me niego a ser borrado de ésta , mi historia.
Trepo hasta quedar exhausto por el faldeo del Cordillera; detengo mis pasos frente a la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro; entro,el lugar está fresco y desierto, me estiro sobre la madera antigua de una banca y miro con algo de angustia hacia los altos cielos de esta iglesia alejada del evangelio , anticomunista , indiferente a los pobres de este mundo , celosa del secreto pontificio , roto su compromiso con Cristo , ciega tras la justicia , abandonada por Dios a los errores de su propio juicio.
Me despierto de un sueño extraño, todavía resuenan en mi cabeza las palabras de un apóstol invocando la ira divina contra la iniquidad...entumecido , camino a tientas entre los bancos de la nave gélida. Afuera , me saluda la brisa suave,apuro el paso , el ajetreo está a punto , el gentío se lanza cerro abajo como una masa gris, los atuendos grises ,los rostros grises , los zapatos grises , los semblantes agitados , inquietos , asustados , sospechosos , tropiezan...me empujan con susmiedos , me juzgan por mi apariencia , por mi presencia incierta , ajena a su mundo incierto.
El tiempo se mide por los acontecimientos y por el soniquete de mis tripas. Las zancas apresuradas de la muchedumbre me alcanzan y se alejan ,todos quieren llegar a tiempo a ver lo fuegos artificiales , todavía perturbados por el rescate on line de los hombres de la mina , ancianos arrastrando su fragilidad a empujones , siguiendo a la parentela hacia la gran visión lumínica para olvidar las promesas del gobierno ; niños y niñas timadas por la pantalla corrupta , inoculados de carencias a través del engaño , atrapadas desde chiquititas sus pequeñas conciencias , colaboradores incautos del poder , inocentes ,... estallando en fuertes risotadas que me contagian...yo río con ellos.
Llego al plano , sediento y con monedas que me regalan en el periplo de bajada ,apago la sed; el bálsamo rubí recorre mi cuerpo ,al poco rato ya tengo el gaznate despejado y húmedo.
Abajo se respira una atmósfera mágica , la penumbra fantasmal ,oculta por centenares de luces ,transforma a la masa humana que grita eufórica la violencia de sus emociones.
...9...8...7...6...5...4...3...2..1...
...y estalla en el cielo
el destello multicolor
las estrellas forman flores de gozo
danzas de fortuna
se abrazan ,se besan...
modelando una lluvia cromática...
Mi corazón se ensancha.El tiempo se detiene ,como en un sueño...
Abriendose paso a codazos para encontrar el mejor lugar y registrar el instante exacto en sus pequeñas cámaras inteligentes ,la masa brilla con luz propia enfrentada a un duelo ,arrinconada en una postura humillante y estrecha ,en un lugar que alcanzan a penas pisoteando al viejo que no los deja avanzar , dejando su sudor pegajoso en las pantallas de sus pertrechos , para no verlas jamás.
Me conmueven los cientos de miles de pájaros que saltan y huyen despavoridos ,perturbados ,aterrados ,tanto ,que sus lágrimas me mojan el rostro como una lenta lluvia secular.
Me conmueve la violencia del estruendo que atemoriza a los perros que se ocultan mudos entre las piernas de cualquier amo.¿ Cuando fue que los seres humanos irrumpimos en sus espacios a empujones?
Me doy un banquete con los restos de miles de vasos olvidados con restos de vino o champán , de comidas a medio consumir en las mesas aún cubiertas con manteles blancos manchados y velas derretidas , y me alejo ebrio de la multitud.
Los otros , los que tenemos el brillo de nuestro propio fuego en las manos ,nos quedamos atrás ,en el mejor lugar ,en el lugar de la vecindad ,en el espacio de la intimidad ,del acercamiento ,de una cobija que nos guarece de la lluvia ,en el amor por los otros.
Sigo mi camino , ya clareando ,a cualquier lugar. Me acerco a un flacuchento que me mira extendiendome una copa y una sonrisa de almas en complicidad.
BRINDÁMOS!
TIERRA DE CARRIZALES
-Usté Miguel , no entiende que yo ya lo olvidé.-Usté Miguel ,no entiende que luché tantos años para no pensarlo.
-Claro , como va a entender si no se lo he dicho , que usté fue mi sombra por muchos años , que el primer amor no se olvida , pero usté Miguel no sabe que si se olvida ,porque el que no se olvida ya no está ...de que usté , ya no es usté.
-Usté ,no entiende que sólo quedan en la memoria algunos sabores a grosellas de la huerta y alguna melodía de una " trompeta al atardecer" en el inconsciente.
-Usté Miguel no entiende que jamás voy a olvidar a Yolanda , " la gran Maga" , madre protectora , tierna ,compasiva ,generosa , esposa fiel. Esa mujer de rostro atezado y amplios pómulos , de sonrisa sutil , de andar silente , que dejó una huella indeleble , una mujer estremecedora que me arropó y me contuvo en mi pubescencia incontrolada. Sentí el apego de la madre de usté como si fuera mía ,sin condiciones ,con su mano para sostenerme en mi camino reciente al amor.
-Usté Miguel no entiende que ese fué un paraíso perdido ,perdido en medio de la neblina de un camino de piedras y barro que llegaba a Ponce...,perdido en medio de los recuerdos borrados en el olvido.
-Usté Miguel no entiende que agitó el paso de mi niñez a mi juventud , con olor impregnado a pasto seco de la trilla , cuando usté guasqueaba sin cesar su potro para que pisoteara la gavilla ,que separaba el grano de la paja , esas mismas noches cálidas de verano ,de tres marías y promesas de luna llena.
-Usté Miguel no entiende lo triste que fué para mi , cerrar la primera etapa de mi vida con olor a tren al sur galopando al compás de ese amor a flor de piel, precoz , grandioso...y tuve que encariñarme con el duelo ,que trajo la esperanza de otra vida con otros amores y nuevos duelos.
.
miércoles, 15 de septiembre de 2010

"LA VERGUENZA DEL VIL CENTENARIO", Por Pedro Lemebel
Son tantos días que llevan mis hermanos mapuches en huelga de hambre, y este país glotón saciándose con sus asados de fiestas patrias, con sus banquetes por el vil centenario, por las reuniones de mantel largo que se les dará a las visitas imperiales que vienen a degustar el salmón al pil pil , el guachalomo frufrú o las papayas con albaca que les ofrecerá la presidencia de la derecha.
La vergüenza es un manjar amargo que se masca y cuesta tragar, más aun cuando se sabe que un grupo de mapuches en el sur del país se niegan a probar bocado en señal de repulsa frente a la injusticia. En señal de protesta por la maldita ley antiterrorista que los tiene encarcelados y se les aplicó por defender sus derechos ancestrales. Una vez mas el pueblo mapuche es agredido en su propia tierra. Y digo “propia” porque estoy hablando de sus praderas verde olivar, de sus lomajes azules, amarillos, rosados que pinta el tornasol de las flores que en esta época acuarelan el paisaje sureño donde antaño la raza indómita miraba los amaneceres sin lentes de sol.
Resulta vergonzoso saber que este grupo de personas permanece encarcelado solo por manifestarse contra el yugo cultural impuesto. Y que hacer con esta rabia cuando vemos que los medios de comunicación casi no informan de esta protesta que puede terminar con algún comunero muerto por inanición. Algunos de ellos tienen mareos y casi no se sostienen en pie. Nadie se preocupa tanto, y las autoridades y ministros faranduleros se hartan de comistrajos finos en los banquetes de palacio, cual obesos budas de la verborragia. Ojala les de colitis, una diarrea putrefacta que los arrastre por el water hasta el mismísimo mar. Y ni aun así se les borra la sonrisa hipócrita que lucen para las cámaras. Ni aun así dejan de masticar sus discursos entre canapé y canapé. Comen y comen y se comen a si mismos en la degustación mezquina de sus manjares y exquisiteces. Comer y cagar es su dieta para no saber que el grupo mapuche se niega a probar bocado, como si este gesto fuera un negarse a negociar, como si este gesto de mudez se negara a asumir el lenguaje del conquistador. “La porfía silencio es el estandarte de un pueblo que no le dio entrevistas a la historia”. No es el que calla otorga, aquí no hay nada que otorgar ni tranzar.Viene el 18 de septiembre, y todos se preparan para la gran cena del bicentenario. Con empanadas de pavo o faisán, con asado de filete, mejor pescado, dice la ministra cuica tocándose la cintura de mosca, mordiendo apenas una aceituna rellena de anchoas. Mientras allá en el lluvioso sur las bocas cerradas de la tierra agonizan en su huelga de hambre. El invierno se termina, cae la ultima llovizna en la capital, también ruedan opacos lagrimones por la mejilla rugosa de una abuela machi. Llego de improviso la primavera, millones en fuegos artificiales para el vil centenario, vemos jirones de luces a lo Hollywood desde La Moneda. A los comuneros mapuches les enrejaron el cielo. Un estremecimiento de tripas marcará este dieciocho. La carne se quema en la parrilla, el vino blanco con chirimoya se entibia por el calor. El vahído de una nausea ancestral distorsiona el himno patrio que se escucha en casi todos los hogares chilenos.
La vergüenza es un manjar amargo que se masca y cuesta tragar, más aun cuando se sabe que un grupo de mapuches en el sur del país se niegan a probar bocado en señal de repulsa frente a la injusticia. En señal de protesta por la maldita ley antiterrorista que los tiene encarcelados y se les aplicó por defender sus derechos ancestrales. Una vez mas el pueblo mapuche es agredido en su propia tierra. Y digo “propia” porque estoy hablando de sus praderas verde olivar, de sus lomajes azules, amarillos, rosados que pinta el tornasol de las flores que en esta época acuarelan el paisaje sureño donde antaño la raza indómita miraba los amaneceres sin lentes de sol.
Resulta vergonzoso saber que este grupo de personas permanece encarcelado solo por manifestarse contra el yugo cultural impuesto. Y que hacer con esta rabia cuando vemos que los medios de comunicación casi no informan de esta protesta que puede terminar con algún comunero muerto por inanición. Algunos de ellos tienen mareos y casi no se sostienen en pie. Nadie se preocupa tanto, y las autoridades y ministros faranduleros se hartan de comistrajos finos en los banquetes de palacio, cual obesos budas de la verborragia. Ojala les de colitis, una diarrea putrefacta que los arrastre por el water hasta el mismísimo mar. Y ni aun así se les borra la sonrisa hipócrita que lucen para las cámaras. Ni aun así dejan de masticar sus discursos entre canapé y canapé. Comen y comen y se comen a si mismos en la degustación mezquina de sus manjares y exquisiteces. Comer y cagar es su dieta para no saber que el grupo mapuche se niega a probar bocado, como si este gesto fuera un negarse a negociar, como si este gesto de mudez se negara a asumir el lenguaje del conquistador. “La porfía silencio es el estandarte de un pueblo que no le dio entrevistas a la historia”. No es el que calla otorga, aquí no hay nada que otorgar ni tranzar.Viene el 18 de septiembre, y todos se preparan para la gran cena del bicentenario. Con empanadas de pavo o faisán, con asado de filete, mejor pescado, dice la ministra cuica tocándose la cintura de mosca, mordiendo apenas una aceituna rellena de anchoas. Mientras allá en el lluvioso sur las bocas cerradas de la tierra agonizan en su huelga de hambre. El invierno se termina, cae la ultima llovizna en la capital, también ruedan opacos lagrimones por la mejilla rugosa de una abuela machi. Llego de improviso la primavera, millones en fuegos artificiales para el vil centenario, vemos jirones de luces a lo Hollywood desde La Moneda. A los comuneros mapuches les enrejaron el cielo. Un estremecimiento de tripas marcará este dieciocho. La carne se quema en la parrilla, el vino blanco con chirimoya se entibia por el calor. El vahído de una nausea ancestral distorsiona el himno patrio que se escucha en casi todos los hogares chilenos.
domingo, 8 de agosto de 2010
TARDE DE MAYO

Se quedó allí, todo tibio, todo cálido,mirando el infinito
Su boquita y sus ojitos parecidas al padre.
La pasividad de su mirada,su alma tranquila,los párpados bien abiertos. Expectante...calladito, calladito....como esperando,no escuchando como si no le importaran los ruidosos comentarios de las abuelas y tías.
Se sentía a gusto en las manos firmes de su padre que lo acunaba,lo contemplaba y le hablaba con la mirada...era como si estuvieran solos y no existiera el tiempo.El cordón, enrollado en sus cuerpos, los unía. Caminaron juntos, de otoño al invierno, del invierno a la vía láctea, días y noches sin miedo ,pegaditos sintiendo el aliento de su padre que le hablaba del mundo ,del tiempo y del espacio, del big-bang que dio origen al universo, de las estrellas,de la luz de la luz del sol....y tomados de la mano saltaron sobre una estrella y de allí vieron los planetas, y le contó que después del enfriamiento de la tierra ,el agua se condensó formando los mares y océanos, le contó también que el agua tenia compuestos orgánicos que junto con el sol y otros componentes dieron origen a la vida....en distintas formas....y mucho pero mucho tiempo después, evolucionamos de otros mamíferos...y nacieron los pueblos...mira! ...mira hacia allá...por ahí andan los africanos, por allá los asiáticos ,mas alla los blancos y mas lejos los polares,todos tienen distinto color en la piel señaló, algunos viven en los campos,los indígenas sobre todo....y esos....¿por qué allá están todos amontonados ? - pregunta Clemente- porque ahí están las ciudades, gente que se agrupa para vivir en comunidad, para trabajar...es la civilización donde aprendemos a través del pensamiento, del conocimiento y con eso actuamos...por eso, nos diferenciamos del resto de los seres vivos, por la razón ,por el lenguaje. Pero también, así como puede el ser humano crear y construir también puede destruir.
Cuando , repentinamente la abuela estiró los brazos para cargarlo...Clemente lloró.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)