El vie., 3 abr. 2020 a las 2:46, fabriciano ferrero
Ya
dispuesto a las 7´30, te mano mis buenos días, te lleguen cuando te
lleguen.El orden en los horarios me permite no descentrarme, en el fondo
soy el monje que nunca fui. Sin novedades en el confinamiento, sigo
viviendo de piel para adentro. ¡Que pena que no puedas ver el programa,
bellísimo!. de un Chile que es un poco mío; de un país al que
pertenezco, y que cambia su perfil de "largo pétalo de mar", por un
contorno de corazón. Aún no amaneció, pero lo adelanta el canto de un
ruiseñor que cada mañana me acompaña. Seguro que el pan sale bien,
aunque no este lo suficientemente cocido, le falte sal o levadura,,,
¿qué importa?, queda bien. Cuando tome un trozo durante el día pensaré
que es del que hiciste, Te meteré en los gestos prosaicos, como en una
oquedad en que meto los objetos valiosos y que conforman el "tesoro" de
un niño, que guarda como importante, la humilde canica, la moneda de
poco valor, el reloj estropeado hace tanto tiempo. Lo sencillo con valor
de alhaja, guardado a buen recaudo, en un lugar secreto. Los besos no,
los que me mandas los bebo con la premura del sediento. Te quiero