En estado místico, rígido y a contraluz, el instante de obturar se vuelve eterno. Eran las siete de una tarde cálida de otoño, en el misterio de la complicidad entre la muerte y la vida, el preludio de una noche de resignada angustia, de quiebre de fuertes prejuicios, donde trató de librarse de los miedos, de aceptarse sin perder el respeto por si mismo, sin culpa ni vergüenza, asumiéndose como víctima, teniéndose pena, para desaparecer sólo, emancipado. El y el fotógrafo, cómplices de su vida,
lo miraba en el instante que miraba el infinito, quizá confundiendo la realidad con los sueños.
-Apretaré el obturador ahora. -dijo con voz apenas perceptible.
Espero ser borrado por la muerte.
-No, los ángeles arrojaron sobre ti esta luz de Gloria.
-Sólo veo grietas.
-Tus ojos hablan.
-Los cerraré.
-Cerrados…hablan.
Su comportamiento fue haciéndose confuso, se acercó para alejarse con la certidumbre de que el otro ya no estaba ahí, pero su voz seguía contestándole…el sol se escondía lentamente.
-Eres valiente.
-No, soy vanidoso y egoísta
-Tango!
-Es la vida y el sueño como un manto…que me duele.
-Elegirá tus huesos la araucaria.
-Bien, de algo serviré.Humos de los frutos.
Que sencilla es la muerte.
-¡Tu! El rapaz mas alto, desplomándose.
-Liberado.
Oigo una tormenta de timbales y tambores y ráfagas de mariposas.
-Es el silencio que detona…levantando polvo…ya no te veo
-Paseare con mi sombra y la tuya a cuestas al libre albedrío.
-Aprieta mi garganta tu agonía.
-Tengo muchas identidades, algunas de ellas seguirán con vida.
-Cuales?
-Imposible saberlo, el desaliento no me deja ver, son muchas.
-Como te reconoceré?
-Por la indiscreta, la sin tino, la con aires de princesa.
-La confusa?
-Si…una me dice que me acueste con fulana, la otra con zutana, no se ponen de acuerdo, se caen mal, terminaron por descuartizarme, me destruyeron…
-Ah!...no se ponían de acuerdo…
-Bueno, para mandarme al cementerio, sí!
-¿Había una identidad temerosa?
-Cobarde hasta los huesos: no quiero ver como se extinguen los ríos, como se atropella a los débiles…y como los olvidan…convertidos en fantasmas.
Dio vueltas en halos de luz como un zorro ansioso ante un silencio tan denso como peligroso y desapareció.